Misión de reconocimiento.

Ahora mismo me encuentro en un helicóptero, en dirección a una casa en las afueras de la ciudad, para ser más exactos, perdida en un bosque, soy un miembro de las Unidades Especiales del ejercito estadounidense y te preguntaras que que buscamos en ese casa situada en ninguna parte pues ahora te lo contare:

"Hace unas semanas una patrulla de guardas fue alertada de una llamada de socorro en aquella casa, estos agentes horas después de llegar a esa casa enviaron un mensaje que decía:

-Vamos a morir, es inevitable, nadie puede salvarnos pero... (pitido... fin de la transmisión)

Nunca más se supo de estos guardas ni de otras dos patrullas que fueron enviadas, hasta el punto que tuvieron que recurrir a nosotros."

Según el piloto ya estamos llegando, pronto comprobaremos que es lo que ha pasado aquí. Bajamos enfrente de la casa y el helicóptero se fue no acercamos con cautela hacia la casa, una vez dentro nos dividimos en tres grupos de cuatro agentes, un grupo fue por detrás, otro por el tejado y yo con tres mazocas fuimos por la puerta principal.

Una vez dentro empezamos a inspeccionarla, vi una puerta a la que llegaba un camino de sangre, como si hubieran arrastrado a alguien hasta allí pedí cobertura y me dispuse a abrir la puerta, mientras giraba el picaporte escuche un suspiro, cuando abrí algo parecido a un ser humano se abalanzó sobre mi y no pude hacer nada por evitarlo, por suerte mis compañeros lo abatieron a tiempo.

Observamos el cuerpo era igual que el de un ser humano, pero como corrompido pronto nos reunimos con los otros dos grupos en la segunda planta, las linternas se apagaron y las radios empezaron a emitir un sonido inaguantable, cuando se encendieron de nuevo las linternas a uno de los agentes le habían comido literalmente las tripas, sin dudarlo salimos de aquella casa, hacía el bosque, sinceramente, no se donde se estaría más seguro.

Mientras seguíamos corriendo alcanzamos otra cabaña al mirar atrás se escucho un gran rugido y vimos muchos monstruos humanos o lo que fueran nos metimos en la cabaña para intentar resistir mientras pediamos ayuda por radio, empezaron a correr aquellas cosas hacia la cabaña, nos colocamos como bien pudimos lo once agentes restantes divididos para evitar que entraran.

Mientras yo intentaba establecer contacto con el helicóptero, pero no había manera, debíamos llegar a un lugar alto para que los árboles no bloquearan la señal, abatíamos a los que conseguían entrar pero pronto alguien grito "No tengo munición" iba a ir a llevarle cargadores y un monstruo calló sobre el, conseguí abatirlo pero fue tarde le mordió el cuello...

Pronto empezamos a nos dar a basto, eran cientos, no podíamos hacer nada si no contactábamos con el helicóptero así que propuse la idea de salir en busca de un lugar despejado lógicamente estaban asustados y no supieron que decirme, les dije que esperaríamos diez minutos por si el ataque cesaba, después teníamos que salir de aquí, ya que si se nos acababa la munición moriríamos igualmente.

Pasado el tiempo, nos preparamos para salir, todos juntos ya que dividirnos ante tantos enemigos carecía de sentido, abrimos a puerta y ¡Salvese quien pueda! Empezamos a corre la mitad disparaban hacia delante y la otra mitad hacia atrás, empezábamos a tener bajas, estaban siendo capturados muchos ya quedábamos seis, corrimos todo lo rápido que pudimos pero no paraban de venir, salían de todas partes, en poco tiempo perdimos cuatro agentes más, ya solo quedábamos dos y ahora si que temíamos no salir nunca de aquel lugar.

Legamos al borde de un barranco y no los teníamos pisándonos los talones, decidimos saltar ya que vimos agua debajo, o nos matábamos nosotros nos comían vivos, afortunadamente sobrevivimos a la caída y aunque aturdidos salimos del agua aún escuchaba sus rugidos dudo que se hubieran olvidado de nosotros, comenzamos a buscar un lugar despejado de arboles para usar la radio.

No encontrábamos nada, el denso bosque parecía no acabar nunca estábamos desesperados y tu vimos algunos encuentros con esas cosas pero por suerte eran pocos y pudimos con ellos seguíamos probando la radio y seguía sin funcionar, vimos como una roca que se podía escalar y empezamos subir para seguir probando la radio, una vez arriba probamos de nuevo y ahora funcionaba pero del nerviosismo olvidé el canal del helicóptero, no sabía que hacer, se volvían a escuchar los rugidos de cientos de ellos, empecé a cambiar canales en la radio por si tuviera suerte y lo encontrara.

Por fin di con el, pero decía que el radar marcaba una posición demasiado peligrosa por las rocas para acercarse con el helicóptero y que tendría que buscar una zona despejada, avisé a mi compañero y bajamos rápidamente de la roca, antes de que pudieran llegar y corrimos dentro del bosque de nuevo, tras unos minutos huyendo por fin encontramos una pequeña llanura y avisamos al helicóptero, dijo que ya estaba en camino, pero esas cosas nos habían seguido.

Nos defendimos como pudimos, corríamos de una parte a otra desesperados disparando, ya entre los dos solo nos quedaban cinco cargadores, no sabíamos que hacer, estábamos agotados y parecía que los monstruos se reproducían por esporas no paraban de salir, miraras a donde miraras, corrieras a donde corrieras allí estaban.

Estábamos acorralados en el centro de la llanura, no había salida, pero en el ultimo momento vimos las luces del helicóptero y nos lanzaron cuerdas comenzamos a subir como condenado, que es lo que eramos, pero ellos subían detrás nuestra, estábamos casi arriba cuando uno agarró a mi compañero de la pierna y lo dejo caer veinte metros abajo, caída mortal, subí y corte las cuerdas.

Como ultimo superviviente y después de comprobar lo que puede pasar en estas misiones de "reconocimiento" presenté mi dimisión...

                                                               FIN




¿Fue Real?

Una noche, viendo las noticias en el salón con mis padres salió un caso de una persona que aparentemente murió de un infarto en una mansión abandonada, se atribuyó como muerte natural y cerraron el caso, pero yo tuve el deseo de ir a esa casa, siempre me gustaron estas cosas paranormales así que al día siguiente, en el instituto se lo comente a dos amigos y dos amigas que eran.

José: Un amigo de mi infancia, mide alrededor de 1,60 m y es delgado.

María: Una amiga que conocí en una fiesta, mide más o menos 1,55 m, es bastante guapa la verdad.

Juan: Es el mayor de nosotros, mide 1,75, es un tío bastante divertido.

Ana: Está en mi clase, mide alrededor de 1,50 m, no esta mal pero prefiero a María.

Xharly: Este soy yo, mido un poco mas de 1,75 y I like sport.

Todos aceptaron (Las chicas después de un largo rato convenciéndolas), aunque me ahorré lo de la noticia de el hombre que murió porque si no, seguro que decían que no. Quedamos el sábado a las 17:00 o lo que es lo mismo, las cinco de la tarde.

Llegado el día preparé un mochila con: Una linterna, pilas de recambio para la linterna, agua, un par de dulces por si me entra hambre y una cámara de fotos. A las 5 menos cuarto fui hacía la entrada del instituto para recogerles y ir hacia la casa.

Tras encontrarme con ellos les pregunté si había traído linternas a Ana se le olvidó, pero bueno cuatro linternas estaban bien. Partimos en dirección a la mansión y hicimos un agujero en la parte trasera y entramos, estaba todo en muy mal estado, pareciera que hubieran dado martillazos por las paredes. salimos a un pasillo gigante y entramos en la primera habitación era como un despacho, o eso creo yo.

Mientras observábamos la puerta se cerró fuertemente, quisimos pensar que fue el viento, pero pronto María me dijo:

-Ana no está, ¡¡¡no está!!!

-Tranquila seguro que esta detrás de la puerta vamos a abrirla.

Me acerqué con Juan y José a abrir la puerta, nada mas tocarla se nos apagaron las linternas, pronto sentí como me inundaba un profundo sueño y caí inconsciente.

Desperté en una habitación con una alfombra roja, un escritorio, una estantería y iluminada por tres velas, recogí mi mochila y la linterna y vi que ninguno de mis amigos estaba, ¿Donde se habían metido? ¿Se abrían ido dejándome aquí?. Intenté abrir la puerta, pero tenía cerradura, empecé a tirar libros al suelo y abrir cajones en busca de la llave, estaba dentro de un libro titulado: "Tu vida depende de ella."
 Tras salir de aquella habitación observé que toda la casa estaba como nueva, como recién construida, pero no me paré a pensarlo mucho y eché a correr en busca de una salida.

A mitad de un enorme pasillo se apagaron las velas que había iluminando, y escuche un sonido metálico. Asustado encendí la linterna mientras retrocedía tenía delante una armadura, antes estaba pegada a la pared, pero quedo de nuevo inmóvil, parecía ser que solo se podía mover en la oscuridad sin dejar de apuntarle con la linterna pasé por su lado y cuando estaba lo suficientemente lejos empecé a correr, se escuchaban los pasos de la armadura detrás de mi.

Entré en una habitación y cerré la puerta, puse cosas para que no se moviera, y escuché los golpes tras de ella. Miré en busca de una salida, vi una puerta con cerradura y decidí probar la llave que abrió la otra puerta y ¡Bingo! entre y la cerré de nuevo con llave. Ahora entendí por que el libro en el que estaba tenía de título "Te vida depende de ella."

Acabé en una habitación parecida a en la que desperté Juan estaba inconsciente en el suelo, me acerqué y le eché un poco del agua, que llevaba en la mochila, en la cara para que se despertara. Tardo un poco pero recupero la consciencia me pregunto que donde estaban todos y le conté lo que me había sucedido.

Salimos al pasillo, que volvía a estar iluminado y la armadura había quedado quieta delante de la puerta que cerré antes, le dije a Juan:

-No podemos irnos sin ellas, tenemos que revisar la casa, al menos intentarlo.

-Vale, pero miremos solo lo que nos coja de camino hacía la salida.

-Esta bien.

Miramos habitación por habitación y en una de ellas estaba Ana llorando, la consolamos un poco y le dijimos que no había  tiempo y que le contaríamos lo pasado por el camino. Seguimos revisando habitación por habitación. Habíamos mirado todas la habitaciones por el camino y no había rastro ni de María ni de una salida que no pasara por tirarse cuatro plantas abajo.

En mitad del pasillo, de nuevo se apagó la luz pero esta vez se encendió sola, Juan y yo miramos hacía atrás, Ana ya no estaba y en su lugar había un zombie, me quedé paralizado pero por suerte Juan me empujó y echamos a correr por el camino me tropecé con un candelabro y me golpee la cabeza con el suelo por lo que quede inconsciente.

No se cuanto tiempo había pasado, pero estaba todo oscuro y empece a escuchar Xharly... Xharly... despierta... Mis parpados empezaron a abrirse y los vi a todos, según ellos parecía ser que perdí el conocimiento de repente y llevaban una hora intentando despertarme, pero, ¿Realmente fue un sueño? y si fue así ¿Por que tengo la herida en la cabeza de la caída que tuve en ese "Sueño" mientras huía?.

Fueron preguntas sin respuesta y aunque no terminaba de creer nada, ademas de que estaba un poco aturdido así que regresé con mi familia...

                                                         FIN

Alma Herrante.

Hace ya mucho tiempo, en una tierra lejana, un caballero andante llamado Héctor, fue llamado para librar La Guerra Santa contra Francia, viendo la enorme posibilidad de no volver fue a despedirse de su mujer y su hijo pequeño, fue una triste despedida antes de comenzar el viaje desde Andalucía, España.

Diez mil hombres partieron rumbo a Francia entre ellos Héctor, todos iban temerosos debido al poder de los ingleses y también a que desconocían con que cantidad de hombres contaba su bando contrario, el viaje constaba de quinces días de caminata y en la mañana del día dieciséis comenzaría la batalla. El primer día fue de avancé prácticamente tranquilo y sin problemas, como los siguientes trece días, pero al día número quince, llegaron los inconvenientes ya que tenían que atravesar los pirineos en pleno invierno, sin haber forma de bordearlos.

Muertos literalmente de frío, prosiguieron su viaje por el camino que ascendía, contando los ataques de lobos, el frío en los picos y algunos accidentes, mil quinientos hombres murieron en el traspaso de los pirineos,Héctor seguía vivo, el ejercito diezmado, comenzaba a tener un gran temor al ejercito francés, pero ya no había vuelta atrás.

En unas horas alcanzaron el punto de enfrentamiento, en lugar del ejército francés, llegó un mensajero que entregó una carta que decía:



En nombre del rey de Francia.

Nuestro ejercito a alcanzado vuestro castillo hace unas horas, los matamos a todos y también le prendimos fuego al castillo, si quieren pueden ir acercándose hacía el centro de Hispania, nosotros nos dirigiremos hacía allí.


Todo el ejercito totalmente corrompido, sus familias habían muerto, su castillo había sido toma y ademas tenían que volver a cruzar los pirineos para que tuviera lugar el enfrentamiento. Era evidente que llegaría totalmente agotados a la batalla, pero no les quedaba más remedio que hacerlo ya que tenían que volver a su hogar.

Una vez pasados los pirineos ya solo había seis mil hombres vivos y cuando alcanzaron el punto de enfrentamiento,entonces se encontraron los dos ejércitos y el general Francés dijo:

-Quien de vosotros es un tal Héctor.

-Yo soy Héctor, como sabe mi nombre.

-Nada, porque era el nombre que gritaba su esposa cuando me ocupe personalmente de ella.

-Maldito hijo de... ¡¡¡Armas arriba!!! ¡¡¡No dejéis ni uno vivo!!!


Comenzó una cruenta batalla, al final y casi parecía un milagro, el ejercito español se impuso, pero el general francés escapó. Héctor resultó gravemente herido y lo llevaron al castillo, en su lecho de muerte, hizo jurar a su ejército que encontrarían y matarían al general francés. Todos juraron que lo harían, pero el alma de Héctor, no quedo en paz y no lo haría hasta que el general estuviera muerto.

Su odio le había hecho convertirse en un alma herrante, en busca de venganza, fue en busca de el y no pararía
hasta encontrarlo, mientras tanto su ejercito estaba levantando el castillo después del ataque rastrero de los Franceses.

Meses después del suceso, Héctor apareció en los sueños de los soldados, a todos le pidió venganza sin piedad ya que si no nunca podría descansar en paz, al día siguiente comprobaron que todos habían tenido el mismo sueño y por tanto no era un simple sueño, era el alma de Héctor destinada a vagar por el limbo sin rumbo y sin nada. Ellos no pudieron concebir las injusticia y investigaron la posición del general, para asesinarlo.

La idea era matarlo de forma silenciosa, sin tener que provocar un enfrentamiento armado por lo que se salvarían muchas vidas, el más ágil del ejercito se hacía llamar Eric, que con el apoyo de un pequeño grupo de hombres, se adentrarían en el campamento francés sin ser vistos. Emprendieron el viaje el cinco de marzo pretendiendo llegar al campamento el diez ya que un pequeño grupo avanza más rápido.

Fueron preparados con abrigo para sobrepasar los pirineos sin tanto problema, tuvieron varios encuentros con lobos, que era lo que más temían pero estos huían a su paso esto era porque aunque no lo notaran Héctor iba con ellos, ya que ardía en deseos de obtener su venganza y poder reunirse con su familia.

Ya llegado el día, divisaron el campamento a lo lejos, estuvieron unos días investigando cual era la tienda de campaña del general. Pronto lo averiguaron y se adentraron en el campamento las noche del doce de marzo tuvieron que bordear todo el campamento para evitar las patrullas y cuando ya veían la entrada de la tienda, esta tenía en la entrada dos guardas.

Al poco de pensar como apartarlos, estos cayeron en un profundo sueño, esta vez si percibieron la presencia de su amigo, rápidamente entraron en la tienda antes de que pasara otra patrulla se acercaron a la cama del general y cuando iba a golpearle con el puñal algo le retuvo la mano y le susurro al oído:

-Espera... antes tengo que ocuparme de un asunto...

El general empezó a quejarse y gritar aparentemente de dolor, Héctor lo estaba castigando antes de dejar que lo mataran, Eric tuvo miedo de que los escucharan fuera y asomó la cabeza para mirar, todo el campamento estaba durmiendo, ¿Sería cosa de Héctor?

Al poco tiempo Eric escucho:

-Ya puedes ocuparte de el... ya esta destinado a arder en las llamas del infierno...

Le clavó el puñal varias veces para asegurarse de que muriera, ahora Héctor podía descansar en paz...

                                                                   FIN


La noche de Drácula.

Hace un par de meses vine desde Londres hasta Transilvania  para quedarme a vivir aquí ya que tenía algunos problemas de dinero y las casas en este lugar eran bastante asequibles. También vinieron conmigo mi mujer y mis dos hijas que aunque no apoyaban mucho la idea por las leyendas que recaen sobre Transilvania, pero en cuanto vieron el precio de las casas se les pasaron las quejas.

Cuando llegamos nos sorprendió la casa, era enorme y con un patio delantero con césped y todo, estaba mejor que en las fotos y eso que suelen exagerarlas. Pronto nos pusimos manos a la obra ya que pronto llegaría el camión para la mudanza y ya tendríamos que saber más o menos donde poner cada cosa. Una vez colocadas las cosas decidimos ir al cine, ya que el cine de este pueblo es famoso por sus películas de terror y a todos nos encantan por lo que sin dudarlo un minuto salimos hacía allí. 

En realidad lo admito, nos perdimos como cuatro veces porque no sabíamos donde estábamos pero con un poco de ayuda de nuestros nuevos vecinos conseguimos llegar. La película tenía un nombre peculiar, "El traga almas", pero era buenísima y con su típica escena de chico y chica liándose que cuando menos te lo esperas sale un bicho de debajo del coche. Creo que fue un dinero muy bien invertido y claro esta fue un puntazo porque nos regalaron las palomitas que son algo indispensable para el cine.

Al terminar la película nos dirigimos a casa, bueno a "casa", porque la verdad nos perdimos otra vez, aunque volviendo a preguntar conseguimos encaminarnos a donde debíamos. Cuando ya estábamos llegando vimos una chica de unos 18 años tirada en la acera, estaba pálida y tenia dos agujeros en el cuello, avisamos a la policía, cuando llegaron la chica ya había muerto. 

Al día siguiente vi en el periódico que los médicos decían que había sido atacada por un animal que se bebió literalmente toda su sangre, pero, ¿Qué animal se bebe la sangré haciendo agujeros en el cuello? ¿Una sanguijuela con cañita? Pero bueno el único problema eran las niñas que estaban un poco tocadas por el tema ya que con 10 años que tiene la mayor no es que estén muy acostumbradas a ver gente real muerta.

Mi mujer empezaba a preocuparse de por si esas historias o leyendas eran ciertas, yo intente convencerla de que no eran más que simples leyendas, aunque parecía más calmada no la veía muy confiada. Como tampoco iba a permitir que les pasara nada también le comenté de estar unos días y si morían más personas irnos a donde fuera necesario, me asintió con la cabeza y ya quede más tranquilo.

A la mañana siguiente apareció un cuerpo atravesado desde el ano hasta la boca, coloquialmente llamado, empalamiento, después de esa noticia la policía abrió el caso de "El Empalador" y decidimos que sin duda alguna nos íbamos de Transilvania. Empezamos a hacer el equipaje y miramos algunos alquileres en las afueras de Londres que saliera asequibles, es iba a ser la ultima noche que pasáramos allí y partiríamos al día siguiente por la tarde.
Salí a mirar el buzón, que supongo que estaría lleno de publicidad. Al abrirlo había una carta para un tal Bladimir Drácula pregunte a alguna gente que me dijeron que vivía en un castillo en las afueras y que tuviera cuidado si decidía, pero en definitiva la carta era suya así que fui a devolvérsela. Para poder llegar a su casa había que pasar un pequeño cementerio que parecía ser de la familia de esta tal Bladimir.

Estuve caminando unos veinte minutos antes llegar al castillo, la entrada aunque era de imaginar que era grande, ya que es un castillo, pero aún así me sorprendió mucho. Tiré de una pequeña campana que se parecía a las que llevan los rebaños de ovejas para que no se pierdan.

Se abrió una ventanita en la puerta donde asomó un ojo y me dijo (El dueño del ojo, no el ojo evidentemente)

-¿Qué vendes?

-No vendo nada solo venia a devolver una carta que esta carta que han dejado en mi buzón a nombre de "Bladimir Draculo" en el pueblo me indicaron que vivía en este castillo.

-Bien, pasa.

Pronto abrió una pequeña parte de la puerta porque para abrirla entera según yo harían falta con quince hombres y fuertes. Dentro era todo como un castillo del medievo en pleno siglo XXI el hombrecillo que me abrió era un bajo y jorobado asustaba bastante fui detrás suya que supongo que me llevaría con el dueño del castillo. 

Un vez en la sala principal me dijo que esperara que iba a avisar a su amo, me sorprendió que dirigiera a el como "Amo" pero en definitiva haber si podía entregar la carta ya y largarme. Pronto llegó y se autopresento
como el Conde Drácula. Hice lo posible por no reírme ya que era de piel muy pálida, llevaba una capa negra y le sobresalían un poco los colmillos, así que tenía de conde lo que yo de monja. 

Le dije que tenía una carta a su nombre y el ignoro totalmente eso y me invitó a sentarme a tomar una cerveza  
con el, por no hacerle el feo le dije que si. Mientras nos la tomábamos me dijo:

-Cuando termines de tomártela te mostraré el castillo.

-Esta bien, pero no tarde mucho por favor que hoy tengo prisa.

-Claro seré todo lo rápido que pueda.

Me bebí la cerveza de un trago y le pedí que comenzara a enseñármelo (El castillo mal pensado). Me dijo que me enseñaría sus aposentos que eran una obra de arte, no se si obra de arte pero en los escalos para bajar había telarañas en todos lados. Al llegar abajo vi dos ataúdes, empecé a temblar y eché a correr, el apareció delante mía, no tenía escapatoria y reculé tropecé con uno de los ataúdes y caí dentro, el Conde cerró el ataúd y dijo:

-Volveré...

Intente salir pero no había manera, pesaba demasiado era de piedra. ¿Qué pensaba hacer conmigo? la verdad casi prefería que me dejara aquí y no volviera. Estuve un rato allí metido sin saber que hacer y escuche un crujido debajo mía golpee un poco el suelo que pronto se hundió y caí una planta mas abajo había  una pequeña mesa con un libro encima, lo abrí y solo tenía dos páginas en las que decía que el Conde era un vampiro y que tenía 1127 años, también salía que su poder reside en un espejo, si ese espejo es roto el conde morirá y según el libro el espejo está en esa misma habitación.

Lo estuve buscando y estaba detrás de un paño lleno de polvo iba a darle una patada cuando escuche un zumbido, al girarme el Conde estaba detrás mía y me quedé paralizado y empezó a acercarse a mi justo cuando iba a morderme recobré la cordura y pateé el espejo con todas mis fuerzas, Drácula empezaba a verse transparente seguí golpeándolo y cuando ya iba a terminar de romperlo me mordió y desapareció.

¿Lo conseguí? Depende de como lo mires, porque ahora soy yo el nuevo Conde...

                                                                FIN




Zombie escape

Todo lo que recuerdo, es que un día desperté en una recóndita habitación de lo que parecía ser una mansión
abandonada, no recordaba nada, no sabía como había llegado hasta allí pero lo que si tenia claro es que iba siendo hora de salir. Me dirigí hacia la entrada principal, golpee duramente la puerta pero estaba totalmente bloqueada por el otro lado, tanto las puertas que llevaban al jardín, a la azotea... en fin a cualquier lugar que me permitiera salir, estaban cerradas.


Empezaron a temblarme las piernas porque todo empezaba a quedarse oscuro, estaba anocheciendo y no tenia ninguna forma de iluminar, probé desesperadamente los interruptores y lógico ninguno funcionaba empece a correr como un loco por la casa, se empezaban a escuchar arañazos tras algunas puertas cerradas por un candado, estaba a punto de perder el juicio cuando encontré un farol de aceite que por suerte estaba lleno, lo encendí con una cerilla y camine en dirección a ninguna parte.


Los sonidos de arañazos no cesaban es más se empezaban a escuchar lamentos y gemidos, no sabía que hacer, todo estaba cerrado y si no me mataba algo, moriría de el susto cuando se me acabara el aceite. Detrás mía escuche un porrazo más fuerte de lo normal, giré tímidamente la cabeza un brazo podrido asomaba por un agujero una puerta a la izquierda del pasillo, controlé el grito que iba a soltar y rápidamente me escondí en una habitación y puse cosas en la puerta para que me diera tiempo para pensar como salir.


Aparté una cama para colocarla también en la puerta pero me encontré con que debajo de está había una entrada al alcantarillado. Mientras la miraba dudoso escuché golpes en la puerta de la habitación y se me quitaron todas las dudas, abrí la reja baje y volví a tapar la parte de arriba. Una vez abajo me fije en que era una mazmorra, no una alcantarilla, pero aún así tenia esperanzas de que hubiera una salida al final.


Había grilletes por toda la pared en la primera sala vi un esqueleto que parecía haber servido de comida a lo que fuera que vi antes y rezaba por no ser el postre. Caminé por un pasillo estrecho y bastante largo para dar a unas escaleras que bajaban aún mas abajo. No lo dudé por el miedo a que me hubiera seguido aquella cosa. Una vez terminaron las escaleras tuve que abrir una puerta que estaba bastante oxida y me costo lo mio ademas de volver a cerrarla para que no pasara nada.


Ya iba a seguir mi camino cuando escuche pasos bajando por las escaleras. Así que aligeré el paso pero intentando no hacer ruido. Tras pasar unas cuantas habitaciones escuché golpes procedentes de la puerta que deje cerrada por lo que corrí un poco y me encontré con otra escaleras, bajé y vi que había dos puerta para elegir ,cada una en el lado contrario de un pasillo, por lo que se me presentó un dilema.


Mientras pensaba cual elegir una de la puertas calló en seco y detrás de ella salio un zombie que salió corriendo detrás mía. Sin pensarlo dos veces me metí por la otra puerta y la cerré. Salí corriendo como alma que lleva el diablo hasta ver una puerta metálica con cerradura, las llaves las tenia un esqueleto sentado en una silla, parece que murió de aburrimiento. Pase la puerta metálica y eché la cerradura con la llave, ya me sentía más seguro, ya que esa puerta aguantaría un buen rato si es que caía.


Empecé a correr para llegar al final lo más rápido posible, sinceramente tenía muchísimo miedo o salia de allí o me volvería loco. Iba de pasillo en pasillo de sala en sala, subiendo y bajando escaleras, parecía no tener fin aquella mazmorra me dolían las piernas de no parar en horas y vi que al farol le quedaba poco aceite por lo que tenia que encontrar una salida ahora mismo. Pero no, no hubo suerte, seguía sin llegar a ningún sitio agotado recorrí un pasillo más largo de lo normal, a mitad de este el farol se apagó y tras unos minutos me desmayé debido al hambre y el miedo que tenía.


Desperté apresado por grilletes en la mazmorra, la sala estaba iluminada por dos velas, no quería gritar para evitar que un zombie viniera a por mi, aunque probablemente lo haría de todas formas. Tiré de las cadenas tan fuerte como puede, pero era inútil, no conseguí soltarme de ninguna manera.


Un buen rato después los grilletes se abrieron como por arte de magia no quería saber ni como ni porque solo cogí una de las velas que allí y después salí pitando hacia otra sala, por el camino recordé que ya no tenía el farol y aunque lo tuviera no tenia aceite, solo disponía de la vela hasta que se apagara pero aún así tenia que salir de allí.


Fui de nuevo de sala en sala, pero esta mazmorra era diferente, ademas había muertos pero eran recientes no como los esqueletos de antes, ese lugar olía a podrido completamente costaba respirar, escuché aire correr y si corría aire es que había alguna salida fui corriendo a comprobar de donde venia el sonido, pero evidentemente, correr con una vela es igual a que esta vela se apague.


Me quede a oscuras y noté como si hubiera caído hacia abajo, me di la vuelta y vi al fondo una mesa que era la única zona iluminada, me acerque rápidamente, había una nota sobre la mesa, y decía:






                                                        BIENVENIDO


-Querido amigo fue usted invitado a nuestra pequeña fiesta, en esta casa mis chicos hace ya 50 años que no comen nada y ya iba siendo hora de que les trajera un aperitivo espero que comprendas que debes colaborar pues no dispones de escapatoria alguna.






Sin darme tiempo ni a soltar la nota, unos brazos putrefactos me llevaron en las sombras...


                                                                     FIN

La ciudad viral.

Hace 1 mes, la ciudad de Nueva York fue declarada en cuarentena un virus había convertido a una gran parte de la población en zombies y si, pobre de mi, yo vivo en Nueva York. No me di cuenta de nada en menos de un mes se han comido a una gran parte de la población yo me mantengo en mi casa, con mi tío, excombatiente de guerra, tiene un arsenal de armas interesante en su garaje y mientras hacen algo por evacuar si es que lo hacen, con el estoy seguro.

En cuanto se declaró la cuarentena empezó a instruirme en el uso de la armas ya voy bastante bien tengo mi propia pistola, mientras no demos señales de vida podremos sobrevivir, ya que si los zombies nos siguen hasta casa... estamos jodidos.


Ese día y si día de noche ni se te ocurra salir fuimos a buscar algunos víveres a un supermercado cercano por suerte cuando llegamos estaba intacto por lo que no podría haber muchos problemas dentro. Entramos
y un zombie corrió hacia nosotros mi tío Rayan le disparo en la cabeza y luego un par de veces más en el suelo, no te puedes fiar, mata y remata. Empezamos a meter cosas en un saco, comida gratis, que más se puede pedir. Un zombie gordo, pero gordo, gordo intentaba correr hacia nosotros, en las horas que tardó en acercarse cogí una guitarra de una vitrina y se la partí en la cabeza, después le disparé para asegurarme


Volvimos a casa y escuchamos la radio sonar, por fin iban a decir el punto de evacuación:


-(*Pitido*) Supervivientes diríjanse hacia el hospital Presbyterian en la azotea hay una zona de aterrizaje, cada hora un helicóptero parará allí. Dejaremos muchos agentes en el hospital para limpiar la zona, apresúrense.


Mi tío dijo:


-Javier, nos prepararemos para partir mañana lo haremos lo más rápido posible, los alrededores del hospital son las zonas más afectadas, así que llevaremos armas pesadas y menos comida.


-Vale, empecemos a preparar las cosas.


Fuimos al garaje y empezamos meter armas y víveres en la camioneta. Más tarde después de hacer todo el equipaje fuimos a dormir.


A la mañana siguiente sacamos algo más de comida del sótano y comenzamos el viaje. Tendríais que ver a mi tío conduciendo, parece que vas en un coche de formula uno y eso que es una camioneta. Empecé a pensar cuanto tardaríamos así que pronto le pregunte:


-Rayan, a ¿Cuánto está el hospital de aquí?


-Pues a unos 3 días de viaje.


-Y ¿Donde pasaremos la noche?


-Improvisaremos, no es que falten casas.


-Pues la verdad es que razón no te falta, pero esperemos encontrar algo pequeño que podamos asegurar rápido porque una casa grande lo mismo nos sale un zombie de un armario.


-Cierto cuando este cerca la noche nos pararemos en lo primero que pillemos.


Tras pasar una hora de viaje paramos a comer en una zona desierta, para que no pudieran sorprendernos.
La verdad es que yo me puse morado, volvimos a montarnos en la camioneta y seguimos con el viaje, mi tío comenzó a comentarme lo que haríamos cuando llegáramos al centro, cerca del hospital:


-Cuando lleguemos a la zona centro de la ciudad haremos todo lo posible por llegar por la mañana para así tener tiempo de acceder al hospital antes de que anochezca porque ahí si que no podemos pasar la noche porque no encontrarían seguro. En la parte de atrás de la camioneta te habrás fijado que hay una ametralladora fija, pues tu deberás tomarla cuando estemos llegando y fulminar a eso cabrones para que no nos frenen, de los de delante me ocupo yo, no te preocupes.


-Esta bien pero, mañana enséñame a usarla bien para evitar problemas mayores.


-Si, pensaba hacerlo, con lo que puedes tener problemas es a la hora de recargar pero mañana aprenderás a hacerlos.


Pronto el sol empezó a ocultarse, nos paramos en una pequeña casa en el campo estaba totalmente vacía pero aun así por seguridad nos atrincheramos en una habitación y la blindamos. A mitad de la noche ambos nos despertamos sobresaltados, algo estaba golpeando la puerta, así que cogimos una escopeta
semi-automática cada uno y nos preparamos a abrir la puerta:


-(Susurrando) Rayan ¿Qué hacemos?


-(Susurrando) Ponte delante de la puerta apuntando hacía ella la abriré y disparas.


Mi tío abrió la puerta una especie de zombie enano saltó pero conseguí dispararle antes de que cayera sobre mi, luego mi tío lo remató en el suelo y volvimos a cerrar la puerta, vimos que ese bicho era como una mutación de los zombies normales, sabiendo que había algunos con habilidades no humanas, pensamos en ser más cautos a la hora de llegar a la ciudad. Pero ahora hay que dormir pues mañana hay que tener los reflejos al máximo.


Una vez amaneció volvimos a proseguir el viaje, ahora mi tío se encontraba algo perturbado por lo que paso la noche anterior, ya que si no sabíamos a lo que nos enfrentábamos no podíamos saber como hacerle frente.
Tras un rato de silencio me dijo:


-Bien, he estado pensando y creo que deberíamos planear una estrategia para la entrada en la ciudad, ya que visto lo visto no me fío de entrar a lo loco.


-¿Qué tenemos que hacer entonces?


-Pues traje 10 granadas, las usaremos para despistarlos, en cuanto escuchen el estruendo todos irán como becerros a ver si tienen comida y esa será nuestra oportunidad de avanzar.


-Buena idea y deberíamos llevar Rifles de asalto ya que si son muchos con escopetas no daremos a basto.


-Si , claro.


Paramos de repente y nos bajamos mi tío me iba a enseñar a usar la ametralladora fija de la camioneta.


-Bueno chico, hoy ya toca, sube a la parte trasera.


Me enseñó detalladamente como cargar y apuntar sin que se desestabilice pero pronto seguimos avanzando, antes de que oscureciera.


Cuando volvió a caer la noche, paramos en una pequeña chabola en mitad de la carretera, blindamos una habitación, dejamos las armas cargadas, vamos el procedimiento rutinario. Casi no podía dormir del nerviosismo, solo una noche de diferencia para luchar por nuestras vidas y escapar o morir en el intento, pero terminé durmiéndome ya que no podía más de tanto viaje en coche.


Al amanecer volvimos a la camioneta y antes de partir hicimos un plan:


-Rayan entonces cuando haya muchos zombies juntos hay que tirar una granada alejada de nosotros para que la sigan y luego avanzar ¿Cierto?


-Si y ante todo rapidez. Ve atrás donde la ametralladora y prepárate estamos a un par de kilómetros de la ciudad


Tras prepararme partimos, había que intentar mantener la calma o todo estaría perdido. Poco a poco nos acercábamos a la ciudad y pronto algún que otro zombie se abalanzo sobre la camioneta sin éxito ya que me ocupé de ellos rápidamente. Y estábamos llegando a la plaza central que estaba cerca del hospital, pero entre que mataba zombies que nos seguían con la ametralladora mi tío frenó en seco. Estábamos frente a la plaza central como era de esperar, estaba al completo, así que era hora de poner en practica la estrategia "Granade in your ear" me baje despacio de la furgoneta y lancé una granada hacia una calle a la izquierda de la plaza y volví a montarme cuidadosamente y ¡¡¡CATAPUMBLUMBLUMBLUMBLÁ!!. Todos corrieron hacia la calle y nosotros aceleramos y pasamos la plaza con éxito, ya veíamos el hospital pero al mirar hacia atrás un zombie saltarin se había subido a bordo y saltó sobre mi. Le agarre la cabeza desesperadamente en un intento porque no me mordiera mi tío soltó una mano del volante, le disparó y me dijo:


-Toma la pistola y mátalo yo tengo que seguir conduciendo.


Le dispare varias veces y lo eché de una patada fuera de la camioneta. Una vez frenamos y entramos en el hospital, subimos hasta la azotea vimos un helicóptero que acababa de irse por lo que teníamos que esperar una hora más, pero eso no era todo, los zombies no habían seguido y estaban subiendo las escaleras tiré un par de granadas para destruir la parte final de la escalera y al menos ganar algo de tiempo. Surtió efecto pero unos cuantos de zombies saltarines habían subido por la pared, comenzamos a dispararles con los rifles con los rifles de asalto no son muy resistentes por lo que cayeron rápido volvimos a observar la parte de la ex-escalera estaban montándose unos encima de otros para subir, pero otra buena granada les quitara las ganas.
La tiré y cayeron como si fueran la torre Eiffel.


Pronto otro helicóptero llegó y mientras disparábamos a los que nos seguían subimos y nos largamos por patas.


Ahora por fin, vivimos en una ciudad que no huele a muerto, al menos... por ahora...


                                                                 FIN


                                     









El pequeño detective.

Ya habían empezado las vacaciones y mis padres Eric y Sara decidieron que nos fuéramos a una casa en el campo a pasar el verano, había casas separadas unos quinientos metros unas de otras y una especie de mansión en el centro donde servían la comida y demás para los alojados. A nosotros nos tocó la casa numero 31 llegamos ya anocheciendo, la casa estaba bastante bien, tenia un jacuzzi en el jardín con suelo de madera alrededor era como una mansión gigantesca de dos plantas en la de abajo estaba el salón que tenia un hermoso plasma que me iba a servir para viciarme a la videoconsola en la cocina había pizzas preparadas para darnos la bienvenida, estaban buenísimas, mi habitación era enorme y tenia otro plasma en ella, la cama era muy confortable y espaciosa, pensé que serían las mejores vacaciones de mi vida.

Al día siguiente fuimos a la mansión central a desayunar una vez terminé, el cocinero me dijo:

-Tú, ven.

-Dígame señor.

-¿Cómo te llamas?

-Me llamo José.

-Bien José ¿En que casa te alojas? 

-En la número 31.

-Pues hazme el favor de ir a la casa anterior a la tuya y despertar a los inquilinos que se les va a pasar el tiempo del desayuno.

-Vale ahora voy.

Me dirigí hacia la casa número 30, pero tras un rato buscando me fijé en que la que está antes de la mía es la 29 y la anterior a la 31 es la 30, pero no había casa numero 30 por lo que volví a decirle al cocinero que la casa 30 no estaba a lo que el respondió:

-Me refería a la 29 la casa 30 fue derruida por unos problemas que hubo pero no te preocupes ya han venido ellos.

Volví con mis padres que decidimos dar un paseo para ver el paisaje y respirar aire puro. Les comente lo de que no existía casa número 30 y lo que dijo el cocinero, mis padres al igual que yo se quedaron intrigados de lo que pudo haber pasado en esa casa, pero pronto se nos olvido porque llego la hora de la comida y fuimos a ver que había para comer. Como es verano y a mis padres no les hace gracia que salga con la calor después del medio día me puse a jugar a la videoconsola. 

A la tarde, cuando ya empezaba a refrescar fui dar un paseo, al ver la casa numero 29 volví a recordar que no existe la número 30, intrigado fui a hablar con el cocinero para preguntarle que porque se demolió y el me dijo:

-¿Realmente quieres saberlo?

-Si, por favor cuéntamelo.

-Bien, era una noche fría de invierno de 1997, una pareja decidió venir aquí a pasar sus vacaciones de navidad, le dimos la casa número 30, todo transcurría con normalidad hasta que una noche, la casa salió ardiendo, no pudimos hacer más que esperar a que llegaran lo bomberos. Cuando consiguieron frenar las llamas, ya era tarde, ambos habían muerto. La casa se derruiría días más tarde y el jefe dijo que no volvería a existir.

-Dios, es horrible, ¿Cómo se produjo el incendio?

-Nunca se supo, por lo que lo declararon un accidente.

Un poco consternado, fui a llamar a mis padres por que la cena ya estaba lista. Mientras comíamos mi padre me noto extraño y me dijo:

-José ¿Qué te pasa?

-Si cariño, ¿Ha sucedido algo?

Yo les conté lo que el cocinero me había dicho y se quedaron callados. Un poco más tarde fuimos a dormir, al poco tiempo vi una luz por la ventana, me asomé y la casa 29 estaba ardiendo, no lo podía creer alerte a mis padres que llamaron al servicio de bomberos, era una pareja la que estaba en la casa en llamas al igual que 14 años atras.

Por suerte sobrevivieron porque las quemaduras no eran graves y la policía abrió el caso anterior junto con este ya que era extraño que todo hubiera sucedido en las mismas condiciones salvando las distancias del tiempo.


Mientras la policía tomaba testimonio a mis padres vi la puerta de un cobertizo cercano cerrándose, me acerqué a ver quién había entrado, tal vez era quien provocó el incendio, no debía ir solo tras el, pero antes de pararme a pensarlo ya estaba delante del cobertizo cogí una pala que había en la entrada, por si acaso.


Abrí la puerta y escuche unos pasos, como si alguien estuviera corriendo sobre mi, caminé un poco y vi al lado de una mesa gasolina derramada y una cerrilla colgando de una cuerda, la cerrilla casi quemaba la cuerda, si llegaba a quemarse y caer ardería el cobertizo conmigo dentro.


Cuidadosamente apagué la cerrilla con los dedos y salí a avisar a la policía, entraron y tras revisar el área encontraron a Rodrigo, el jefe, inconsciente en la segunda planta del cobertizo. Había sido un intento de asesinato, pero ¿Quién sería capaz de tal crueldad?.


Tras una media hora, Rodrigo despertó dice que solo recordaba haber estado hablando con Luis el cocinero y haber aparecido allí. Buscaron por todo el recinto y no dieron con el, su culpabilidad era clara, pero no se sabía donde podía estar.


Un agente se acercó a tomarme testimonio, mientras el me hacia preguntas miraba hacia otro lado, ya que me producía nerviosismo hablar con un policía y me fijé en que había una persona entre los presentes que no había visto nunca, se lo dije en voz baja a el agente se acercó hacia el como si le fuera a tomar testimonio pero rápidamente lo esposó y lo sentó en una silla pregunto a todos si alguien le conocía a lo que todos respondieron que no.Yo me acerqué, le tiré del bigote y para sorpresa de todos era el cocinero.


Mientras la policía le llevaba hacia el juzgado, el coche se estrelló contra un árbol y el preso huyó, cada noche tiemblo, por miedo a que vuelva en busca de venganza...


                                                                  FIN